El safari es el viaje en el que hacer mal la maleta se nota enseguida. Sales antes del amanecer con frío, a las diez estás a pleno sol y no puedes volver a la habitación hasta que acabe el recorrido. Además está el límite de equipaje de la avioneta, más bajo de lo que casi todos esperan.

Empieza por el límite de equipaje
A los campamentos se llega en avioneta, y la franquicia es estricta: normalmente 15-20 kg en total, en una bolsa blanda sin ruedas ni estructura, porque las maletas rígidas no entran en la bodega. Confirma la cifra exacta con tu campamento antes de hacer la maleta, y recuerda que incluye el equipo fotográfico.
Capas, no conjuntos
En agosto el Serengeti rondaba los 25 °C de día y se quedaba realmente frío de noche: vivimos con capas ligeras y una chaqueta para los recorridos del amanecer. Ese patrón se repite casi todo el calendario de safaris: mañanas y tardes frías, mediodía caluroso.
- Dos pantalones ligeros en colores neutros. Ni blanco — el polvo — ni azul o negro, que atraen a la mosca tsé-tsé.
- Camisas de manga larga para el sol y los insectos.
- Una capa de abrigo y una chaqueta cortavientos para los recorridos del amanecer.
- Un sombrero que aguante en un vehículo abierto, y gafas de sol.
- Zapato cerrado para el campamento: unas zapatillas valen, no vas de trekking.
- Bañador, porque los buenos campamentos tienen piscina.
Para la cámara
Lo más útil es un teleobjetivo; lo segundo, una forma de mantener fuera el polvo. Los vehículos van abiertos, las pistas son polvo y cambiar de objetivo sobre el terreno es una apuesta. Un saquito de semillas o un forro polar doblado gana al trípode en un vehículo, y la batería de repuesto importa porque en un campamento de tiendas se carga solo a ciertas horas.

Pequeñas cosas, gran diferencia
- Repelente de insectos y una capa de manga larga para el atardecer.
- Protector solar alto y cacao de labios: en un vehículo abierto la luz no perdona.
- Prismáticos. Los buenos campamentos los prestan, pero un par entre dos personas no basta.
- Efectivo para las propinas, en billetes pequeños. La propina se espera y el personal no debería tener que dar cambio.
- Una bolsa estanca o una bolsa grande para la cámara en los traslados polvorientos.
Qué dejar en casa
Maletas rígidas, tacones, secador y casi toda la ropa que habías metido para las noches. Los campamentos son elegantes pero no formales: se cena cómodo y nadie mira tus zapatos, porque todos miran el horizonte.





