Cada fotografía aérea de este journal existe porque llevamos drones y, antes de cada viaje, dedicamos una hora al papeleo. Esa hora es la diferencia entre grabar un desierto al amanecer y ver cómo un agente guarda tu dron en un armario hasta que salgas del país.

Las normas son nacionales, y cambian
No existe una licencia global de drones. Cada país escribe sus normas, las actualiza sin avisar y las aplica en la frontera. Todo lo que leas — esta página incluida — es un punto de partida, nunca un sustituto de la fuente oficial vigente del país al que vas.
Tres cosas varían más que ninguna: si hace falta permiso previo, si el dron debe registrarse a la llegada y dónde está prohibido volar del todo.
Los permisos en la práctica
En Tanzania hace falta permiso y se puede solicitar online antes de salir — es justo lo que hicimos antes del Serengeti. Varios países funcionan igual: una solicitud, una tasa y un documento que llevas encima. Tramitarlo desde la cola del aeropuerto no es una opción: algunos procesos tardan semanas.
- Consulta la autoridad de aviación civil del país, no un mensaje en un foro.
- Imprime el permiso y guarda una copia en el móvil.
- Registra el dron si se exige y lleva el número de serie.
- Comprueba si tu seguro de viaje o de equipo cubre la pérdida del dron en el extranjero.
Dónde nunca te dejarán volar
- Parques nacionales de muchos países, varios africanos incluidos, incluso con un permiso general.
- Aeropuertos y sus corredores de aproximación, puertos, instalaciones militares y gubernamentales.
- Sobre personas, multitudes y propiedad privada sin permiso.
- Muchos resorts: aunque el país lo permita, la propiedad puede prohibirlo. Pregunta antes al hotel, es un correo.

Baterías y aeropuertos
Las baterías de dron viajan solo en cabina, nunca en bodega, con los contactos protegidos y cada batería aislada. Las aerolíneas limitan el número y la capacidad que puedes llevar. Revisa la página de tu aerolínea antes de hacer la maleta, porque el límite se aplica en la puerta y la penalización es dejarlas allí.
Los hábitos importan más que las normas
Vuela temprano, con buena luz y sin nadie alrededor. No vueles nunca sobre los huéspedes de un resort. Mantén el aparato a la vista. Y acepta el no cuando llegue: un dron incautado cuesta más que todas las fotos que habrías hecho con él.





